miércoles, 9 de septiembre de 2009

EL CUENTO FANTÁSTICO


La llorona

Sebastián, cansado de todos los problemas que lo atormentaban, salió a desahogarse en el lugar más tranquilo que él conocía en su pueblo, porque sabía que nadie iría allí por los rumores que se decían. Pero él nunca hacia caso de rumores, sabía que ese puente era el mejor y decidió ir sin temor. Al llegar ahí notó la presencia de una mujer. Él observó que ella era bella con cara de niña, sus ojos azules profundos, su pelo suave, sedoso y rizado, tan rubio que brillaba como el sol. Notó que lloraba sin parar, pero en cuanto ella lo vio se le secaron las lágrimas y una linda sonrisa le brindó.
—¿Qué hace una mujer tan linda en un lugar tan solo?— preguntó él.
—Me encontraba sola y quería desahogarme y esta es la única forma de sentirme bien —le respondió ella.
Él se sentó a su lado y comenzó a desahogarse hablando con ella.
Él escuchaba atentamente su dulce voz que lo consolaba y poco a poco notó que ella lo llevaba hacia la orilla del puente, pero no le importó. Se limitaba a observarla, a escucharla y a hacer lo que ella le dijera. En el vació se escucho un golpe de agua. Días después lo hallaron muerto, pero su alma seguía en compañía de ella. Desde entonces se escuchan llantos y risas al pasar por el puente.
Tachy

Fuente:
http://felipezayas.googlepages.com/proyecto"uncuentofantástico"

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